Crónica de una Hernia de Iris
Es curioso; aún carezco de las fotografías que dan alguna idea sobre ese raro suceso que comenzó el 11 de julio( la final del Mundial).
Volvía de Bruselas en un vuelo lleno de españoles celebrando la victoria nacional Sin embargo, yo me sentía cansada, decaída, llena de purulencia ocular y con fiebre.
A mi llegada a Madrid, mi familia me llevó a urgencias, donde me diagnosticaron una conjuntivitis vírica.
Fui a mi médico de cabecera, para que me dieran la baja.
Al sentirme peor, fui a urgencias del hospital, donde un médico me raspó la conjuntiva, sin anestesia, provocándome un dolor agudo y sangrado ocular.
Fui dos veces más, quejándome de un dolor de cabeza cada vez mayor, y de una pérdida de visión gradual. Pero para ellos, era de lo más normal.
El día 26 de julio, mis dolores eran aún mayores y mi incapacidad para subir la mirada o aceptar la luz, se veía mermada. Fui el 27 a revisión, donde un grupo de alumnas observaron una protuberancia en la parte superior del ojo. Alarmadas, me subieron a consulta. Quirófano urgente, para hernia de iris(mirar la foto,aunque esa no es mía).
Resulta que esas "molestias" en la cabeza y el ojo fueron provocadas por la presión del ojo hacia esa ulceración.
Me colocan un injerto de córnea para recubrir la úlcera. Desde entonces, hospitalización, miles de pruebas, análisis de sangre, y preguntas sobre mi vida y pasado.
No se creen que ni beba ni fume. No dan crédito a mi relación de pareja. Pero, tras comprobar que no tengo lesiones en el hígado ni alquitrán en mis pulmones, me dejan tranquila.
Me dan el alta hospitalaria, pero sigo con revisiones y organizando más pruebas. Estudiamos la posibilidad de una segunda intervención.
Día 16 de septiembre. Membrana amniótica para recubrir la operación anterior. Dicen que despierto desorientada de la operación. Creo haberme quedado ciega.
Cada vez conozco más áreas del hospital. Alergología, medicina interna, cardiología, ginecología...
En una de las revisiones me comentan el que puede haber sido el origen de mi enfermedad. Uno de los cultivos da positivo, y mi historial encaja completamente.
Desde entonces más pruebas, para otras enfermedades y citas para ver evolución de postoperatorio.
Me van quitando los puntos en consulta. Es molesto, pero nada en comparación a todo lo anterior.
Hoy, tras 162 días(5 meses y 12 días) me dan el alta laboral. Y descubro, tras varias lecturas de mi historia clínica, que aquella enfermedad que supuestamente me provocó dichos sucesos, nunca existió. Me siento indignada y engañada.
Futuros médicos, espero que jamás os cuideis las espaldas de esta manera. Es preferible la verdad con fallos, que la mentira maquillada de verdad. Y aunque agradezco la labor de mis médicos, ahora noto un sabor agridulce acerca de todo este proceso. Supongo que pensaron que revisaría la información por encima. Se equivocaron.
Y aunque parezca que todo ha terminado, me queda todavía ir cada 2 meses a cambiarme la lentilla que protege mi córnea. Es más que probable que me quede una operación más antes de decir que ya me encuentro bien.
On December 20 2010
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